Sin entrar demasiado en temas políticos, analizamos a continuación algunas estrategias de comunicación que se han desarrollado en estas últimas semanas por #15M y #democraciarealya y porqué han resultado equivocadas.

El romántico y utópico movimiento (así lo veo yo) que ha tomado muchas plazas surge de una buena idea y una movilización social. El error de este movimiento es la carencia de líderes a los que sumarse en pos de un único mensaje. Así, cada tarde a las 20:00 horas se celebra una asamblea en la que cualquiera puede proponer una nueva orientación del mensaje. Lo que al principio todo el mundo tenía claro: ni el pp ni el psoe van a votar para que se cambie un sistema político que les beneficia, los políticos son parte del problema y por tanto hace falta movilizarse; se fue transformando en una amalgama de mensajes, ideas, propuestas en las que los mesajes de la izquierda –utópicos por excelencia- han ido colándose y tomándo posición. Votaciones para ver si se quiere república o monarquía,  derogación de la Ley de Partidos (se comenta que uno de los abogados asesores del movimiento milita en Bildu), expropiación de viviendas, …

democraciarealyaEvidentemente, cuando esto sucede, se crean mensajes contradictorios que se basan en un incremento descomunal del gasto público y de los impuestos para que todo sea gratis o casi: “contratación de personal sanitario hasta acabar con las listas de espera”… y después, ¿qué? ¿les despedimos? “Protección de la libertad de información y del periodismo de investigación”, mientras en la plaza no eran pocos los medios que tenían problemas para hacer sus conexiones en directo. Por poner sólo unos ejemplos. A medida que se complica el mensaje el impacto es menor.

Por otra parte, se ha pasado de destacar el mensaje «político» inicial a subrayar la organización del campañamento y su funcionamiento interno y su capacidad de movilización. Ahora sólo se habla de cómo se organiza el movimiento, de que si han sembrado lechugas o de que cualquiera puede proponer otras ideas de ese estilo en la asamblea nuestra de cada día.

Al no tener claro quién es el portavoz del movimiento y cuáles son los mensajes se produce un fenómeno de “aprovechamiento de prestigio”, cualquiera se apunta como líder del 15M; y se genera distorsión y confusión: “ Democracia real Ya! ha decidido emitir este comunicado de urgencia tras el día de las elecciones municipales debido a la importancia de los temas a desmentir”.

Conclusión

Una buena idea que se ha ido de las manos. Un movimiento necesario para sensibilizar a los políticos y que se diluye porque,  presumen, no hay grandes líderes –seguramente sí que los hay, como en todos los sitios- y los mensajes, peticiones y reivindicaciones se diluyen en la Utopía. ¿Víva Utopía? Vale, que viva, pero no llegará más allá de un “toque de atención” a los políticos, en el mejor de los casos. El número de movilizados se irá reduciendo hasta quedar un pequeño núcleo duro de entre 200 y 400 personas que pueden quedarse a vivir en Sol, pero no irá más allá. Esto no es un deseo mío, es más bien una percepción del futuro. Veámoslo en directo en TeleSol

Lecciones que aprendemos:

1.- En cualquier movimiento social o crisis es necesario un único mensaje, lo más simple posible

2.-Si complicas el mensaje o lo multiplicas, pierdes fuerza de movilización: es más fácil ponerse de acuerdo en un punto que en diez.

3.- Si tienes éxito en una movilización o en una idea alguien vendrá a aprovecharse de ella.

4.- Ninguna movilización es eterna. Si no tienes una accion para desarrollar el movimiento se muere. Nadie se alimenta solo de ideas y propuestas que no van a ningún lado.

Fernando Gordon