Siempre que hacemos una propuesta de Marketing de contenidos o Branded Content me vienen a la cabeza las palabras de Marcos de Quinto (VP Coca-Cola) en las que decía que “el público no nos compra por argumentos racionales sino emocionales”. Es decir, nos compran porque ¡les caemos bien!

Love-Branded ContentEl marketing de contenidos no es una apuesta a corto plazo. Uno no se construye una imagen de marca seductora en unos meses o con dos posts y tres tweets. Es necesario “regalar” algo de valor al usuario. Antes –porque sí que hay un “antes”-se ofrecían descuentos promocionales- ahora se espera mucho más de una marca, de un producto o de una institución. Queremos que nos de servicio y que demuestre que realmente le importamos.

Esa relación que se establece trata de conquistarle, pero no de venderle sus productos. ¿Cómo es posible hacer entender a los ejecutivos de marketing –incluso digitales!!- que no se trata de estar hablando todo el rato de ellos? Rápidamente nos preguntan qué es lo que ganan ellos, sin comprender que establecer una relación “de pareja” con el consumidor no supone estar todo el rato haciendo el amor.

El Branded Content NO es publicidad, es mucho más que eso. En la relación de pareja, el “contenido es el rey”; y como en cualquier relación duradera, es importante seducir de forma constante, interesar al otro, hablarle de él…

¿Cómo escribir para seducir?

Esta es la clave por la que los periodistas de las agencias de comunicación deben ser los responsables de esa generación de contenidos. Desde las agencias sabemos cómo escribir para interesar, sabemos qué espera el consumidor y también qué valores emocionales quiere la marca asociar a su reputación.

La publicidad, ya lo decía Al Ries, ha muerto. El marketing a través de contenidos está experimentando crecimientos de inversión que multiplican por tres a la publicidad convencional. No es un “invento” nuevo, pero ahora el consumidor inteligente y la tecnología se unen para que el contenido sea, efectivamente, la clave de la seducción.