El marketing digital ofrece cada vez más estrategias en un sector en constante evolución y algunas de ellas están tomando gran protagonismo. Ya lo hizo el branding personal y ahora el branding emocional, que está ofreciendo grandes resultados a la hora de impulsar el crecimiento de una marca y dar valor a la misma.

Esta técnica de marketing es una estrategia publicitaria centrada en la construcción de relaciones duraderas y genuinas entre marca y consumidores, generando un nexo emocional entre ambas partes con el objetivo de humanizar el producto y generar sentimientos y emociones hacia el mismo.

Para llevar a cabo esta conexión las marcas ejecutan diferentes acciones que buscan tener un impacto sentimental en su público objetivo, humanizando la marca, generando una relación de confianza y alineando los sentimientos con los objetivos de la compañía. De esta forma, los consumidores acaban sintiéndose parte de la marca y toman el papel de “promotores” o “embajadores” entre otros potenciales consumidores.

El branding emocional convierte las decisiones de compra de un producto, tanto las reflexivas como las impulsivas, en un acto movido por los sentimientos que genera una marca. Si se consigue fidelizar esta situación los clientes tendrán mayor compromiso con la marca y, por tanto, serán consumidores habituales de la misma.

Además, si esta estrategia consigue mantenerse a largo plazo, los consumidores se sentirán parte de la marca y la tomarán como parte de su vida y valores, convirtiéndolos en clientes más fieles y leales y, por tanto, más duraderos.

Beneficios del branding emocional

Esta técnica de marketing ofrece numerosos beneficios de marca. A continuación, vamos a destacar algunas de sus principales ventajas:

  • Posicionamiento y valor de marca: Conseguir trabajar bien una marca hará que mejore su posicionamiento en el mercado, diferenciándose de la competencia e incrementando su volumen de clientes. Este posicionamiento favorecerá el valor de la marca, haciendo que sus productos se perciban con mayor calidad y confianza por parte de los clientes. Así se mejorará constantemente el producto generando que el precio pueda ser más alto.
  • Conceptualización de la estrategia: la creación de una marca emocional te permitirá crear conceptos de cada pieza del producto mejorando el conjunto de la marca. Esto aumentará su valor y, por tanto, su audiencia.
  • Perfecciona el diseño y mejora el producto: conseguir un diseño perfecto usando el branding emocional es mucho más fácil. El branding nos lleva a buscar la mejora constante de nuestros productos y servicios para mejorar la experiencia del consumidor con ellos.
  • Fidelización de clientes: el lazo emocional de los clientes les convierte en compradores más leales y recurrentes de estos productos.

Estrategias de branding emocional

Conociendo las numerosas ventajas de esta técnica es importante saber cómo llevarla a cabo y qué acciones nos van a permitir sacarle el máximo partido.

Uno de los puntos más importantes es la parte visual de nuestro producto. Es importante tener en cuenta todo el conjunto, no sólo la identidad visual, sino también, los logos, el tipo de letra, los colores, etc. de cara a generar experiencias emocionales positivas.

Personalizar las interacciones con el consumidor también ha de ser una parte prioritaria de nuestra estrategia. Hacer que el usuario se sienta único y, con ello, importante y feliz, hará que mejore su experiencia de compra.

Nuestra estrategia debe ir también encaminada a inspirar el compromiso de los clientes de forma que se comprometan de forma personal con la marca. La colaboración con influencers en redes sociales compartiendo contenido con el producto establece relaciones más duraderas con los clientes.

Por último, es necesario dar respuesta rápida a los clientes ya sea por dudas, comentarios o problemas con el producto. Esto mejorará su visión hacia el servicio, la marca y el producto.

Técnicas de branding emocional

Cada vez existen más técnicas en este campo, aunque existen algunas más consolidades que pueden ayudarte en tu marca. Una de ellas es el neuromarketing que consiste en el estudio del funcionamiento del cerebro a la hora de tomar una decisión de compra. Puede ayudar a comprender las emociones que genera tu marca para ver cómo mejorar.

Otra opción es el copywriting o el arte de persuadir mediante las palabras. Para ello existen diversas opciones que ayuden a despertar esos sentimientos en el consumidor. Dentro de esta técnica podemos encontrar el storytelling que permite despertar sentimientos a través de la narración de historias de nuestra marca, potenciando su identidad y humanidad.

Importante también huir de la indiferencia, siendo creativos, atractivos y arriesgados. Las campañas han de ser disruptivas para que lleguen y permanezcan en los consumidores.

Por último, la personalización de la experiencia es imprescindible en nuestra estrategia ya que vivimos en la era de la digitalización y la automatización. De lo contrario, no crearemos el efecto deseado en nuestros clientes.